Día 16/03/2015
- 09.13h
Grupos tecnológicos y bancos pugnan por hacerse con
el control en los pagos por móvil, considerado el futuro
La
digitalización de la información amenaza con llevarse por delante numerosos
elementos que forman parte del quehacer diario de muchas personas en la
actualidad. La tarjetas de crédito es uno de ellos. Fabricada en plástico y con
una banda magnética, se ha convertido en uno de los métodos de pago más
extendidos del mundo. ¿Tiene los días contados? Los teléfonos
móviles amenazan con desterrarla. Mientras la tecnología avanza, el
sistema financiero y los grupos tecnológicos se enfrentan a la exigencia de la
movilidad extrema. Y cada sector promulga sus propias soluciones.
Los
sistemas de pago por móvil toman posiciones. Crecen, sí, pero desde hace varios
años se habla de que forma parte del futuro que hay que construir. Se resisten,
parece que nunca nos acercamos lo suficiente a ese sueño. Los intereses en este
ámbito (el económico) son muchos. Alterar un modelo como el
actual, ya consolidado y asumido por todos los agentes implicados en un proceso
de compra, condiciona su crecimiento.
Queda
patente que el «smartphone» -teléfono móvil inteligente- no solo es un
miniordenador que alberga toda nuestra vida, sino que pretende convertirse en
un monedero virtual. Los vaticinios de los expertos lo constatan. Según revela
el estudio World Payments Report, realizado por Cap
Gemini y Royal Bank of Scotland, los pagos por móviles son cada vez
más habituales. Poco extendido aún, se estima que aumentará su uso en un 60% en
dos años en detrimento de otras formas que van perdiendo interés. Unas cifras
que, junto al estudio de Forrester Research («el 13% de los españoles utiliza
su móvil para pagar»), demuestra el cariz que va cobrando el comercio
electrónico.
Tecnología en movimiento
Los
grupos tecnológicos han irrumpido en el mercado financiero con nuevas
plataformas de creación propia, insistiendo en la idea de que el dinero es cada
vez más virtual y aprovechando que móvil lo tiene la mayor parte de la
sociedad. La demostración de Apple durante su presentación esta semana de su
primer reloj inteligente, el Apple Watch, anima a vislumbrar un futuro en donde el
consumidor final será capaz de pagar, de forma inmediata y con total seguridad
(esa es la promesa) solo con pasar este dispositivo por un terminal que domine
la tecnología Near Field Communication (NFC,
por sus siglas en inglés), que transmite datos de manera inalámbrica.
Esta
idea refuerza el interés de la compañía americana con Apple Pay, su propio
sistema de pago anunciado hace unos meses. Arrancó en octubre solo para EE.UU.
-se implantará en Eurpa en los próximos meses- y funciona en el 90% de los
comercios. Un sistema de autentificación promete una mayor seguridad que
incluso las tarjetas de crédito. Google hizo lo propio con Wallet, que almacena los
datos de las tarjetas. Y, otra empresa que tampoco da puntadas sin hilo,
Samsung, ha introducido en su recién presentado Galaxy S6 su
propia alternativa.
Los proveedores de tarjetas
Estos
métodos de pago contrastan los ofrecidos por los proveedores de tarjetas
bancarias. Por un lado, Visa, ha actualizado sus plataformas mediante un sistema llamado «tokens», que consiste en sustituir
la transmisión de datos en el proceso del pago a través de un código que lo
autoriza pero sin revelar datos de las cuentas.
Desde
Mastercard, por otro lado, han desarrollado un sistema de pagos digitales en la
nube que se ajusta a todo tipo de infraestructura «contactless» (sin contacto),
presente en más de seiscientos mil establecimientos en España. «Lo que se está
viendo en estos momentos es una sustitución de los formatos tradicionales de
pago, en este caso, la tarjeta de plástico por los dispositivos inteligentes.
Al largo plazo, esta tendencia crecerá. Vemos que otras modalidades como las
plataformas de pago, o carteras digitales están adquiriendo protagonismo con un
24% de uso entre los internautas españoles», asegura Paloma Real, directora de Desarrollo de Negocio e
Innovación de MasterCard.
Reacción en los bancos
Pero
si hablamos de dinero son las entidades bancarias a las que estos métodos les
afecta de una manera u otra. No obstante, firmas como CaixaBank o LaCaixa
también han reaccionado en los últimos tiempos aportando soluciones. Con casi
cuatrocientas mil descargas su primer año, BBVA Wallet se ha erigido como la punta de lanza de una nueva
estructura financiera en la que los terminales móviles se han convertido en un
monedero digital.
Esta
herramienta en concreto ofrece a sus clientes una nueva forma de gestionar las
transacciones de sus tarjetas de manera rápida a través de una aplicación
móvil. Se trata, por tanto, de una especie de mando a distancia de las
tarjetas, lo que convirtió al BBVA en la primera entidad que ofrecía este tipo
de servicios en España. Además, ofrece una función interesante como es la
posibilidad de diseñar su propia financiación a la hora de comprar. «Es
transparente porque en la pantalla del móvil da información y muestra las
posibles cuotas de financiación y los intereses», explica Javier López Chicote, responsable de Banca Digital de
BBVA, quien asegura que «el 47% de las financiaciones que se hacen en BBVA de
compras se hacen ya por el móvil».
Los principales escollos
No todo son esperanzadoras promesas.
La falta de un estándar definido y de una infraestructura establecida son,
junto a la percepción de inseguridad por parte de los usuarios, los principales
frenos para convertir los pagos por móvil en un hábito real. Los fraudes son
otras de las cuestiones a corregir por parte de las empresas implicadas.
La solución de Apple, por ejemplo, ya
ha provocado casos de operaciones fraudulentas. Determinados delincuentes han
aprovechado agujeros en su seguridad, aunque, tras conocerse los casos, la
empresa ha insistido que su sistema es seguro y protege los datos personales.
También una posible manipulación de la información por el hecho de acceder a
datos confidenciales o la instalación de código malicioso en el
controlador NFC son otras de las amenazas del «m-commerce».
Hoy en día la tecnología avanza cada día mas, y cada día será mayor la innovaciones de nuevos dispositivos en diferentes procesos, sin duda alguna este nuevo invento de Apple se enfoca específicamente en el área financiera, podría tener sus ventajas y desventajas ya que en nuestro país no es tan seguro y las personas no son de fiar y podría ocurrir operaciones fraudulentas al manejar este tipo de informacion, aunque este articulo es interesante en el área tecnológica.
ResponderBorrar